¿Es verdad que el primer amor nunca se olvida? ¿Cómo fue el tuyo?

Dicen que el primer amor nunca se olvida, aunque en realidad, muchos desearían hacerlo, borrar de su memoria esa primera experiencia que no siempre se ajusta a nuestras expectativas, o a lo que suelen “vendernos” en el cine o en los libros.

Hemos de tener en cuenta que ninguno de nosotros viene a este mundo con un manual sobre materia afectiva. Ahí donde conocer las reglas infalibles del amor sin dolor, del amor sin equívocos, o disponer de la fórmula mágica para conseguir una relación duradera y feliz.

La vida es un eterno aprendizaje. Y las primeras experiencias marcan por muchos sentidos, por muchos aspectos que de algún modo, van a determinar nuestra madurez y nuestras experiencias posteriores. Porque lo queramos o no es así: los primeros amores no se olvidan. Y por ello, te invitamos a reflexionar con nosotros sobre ello.

Ese primer amor que nos hizo crecer de golpe

¿Cuántos años tenías? Hemos de tener en cuenta que el rol de la afectividad e incluso de la propia sexualidad ya se siente desde edades muy tempranas. Así pues, es muy posible que con sólo 5 o 6 años ya estuvieras completamente enamorado de una compañera o un compañero de clase.

Nunca deberíamos reírnos o ironizar sobre los sentimientos de los niños. Para nosotros, para los adultos nos supone algo curioso el escuchar cómo uno de nuestros hijos o hermanos más pequeños nos dicen eso de “que están enamorados”. Porque para ellos, es una realidad cargada de un alto nivel emocional, y cualquier burla, venga de donde venga, puede convertirse en algo traumático.

Así pues recuerda: el amor no tiene edad, y el primer amor va a dejarnos huella por todos estos aspectos:

  • Si ese primer amor fue correspondido, se alzó sin duda como todo un torbellino emocional que te hizo crecer de pronto, y convertirse sin saber cómo, en alguien muy vulnerable. Te diste cuenta de lo que son los celos, de lo que es pasar todo un día sin ver a la persona que quieres, lo que supone tener que volver a casa y despedirte de tu chico o tu chica porque debías cumplir ese horario establecido por tus padres…¡Qué sufrimiento!
  • ¿Y qué decir de ese primer amor que nunca fue correspondido? Es una espina clavada en nuestro corazón, es un lamento al que volver de vez en cuando aún siendo adultos. Puede que fuera un vecino o una profesora, incluso, o ese compañero o compañera de clase que siempre te esquivó o, peor aún, decidió elegir a tu mejor amigo/a antes que a ti…

Los primeros amores suelen tener fecha de caducidad. Nadie sabe muy bien por qué, pero es común que ese torbellino que nos abrió los ojos al amor, acabara desvaneciéndose por diversas razones.

  • Es posible que fuera un amor de verano, una relación que, obligatoriamente, tuvo que romperse en septiembre.
  • Puede que vuestra relación durara unos años. Los suficientes hasta que de pronto, uno descubre que ha madurado de modo diferente a esa primera pareja y que necesita abrirse caminos nuevos, con nueva gente…

Sea como sea, los primeros amores nos ofrecen una primera sabiduría emocional muy necesaria para formarnos como personas. Aprendes que el amor no siempre es felicidad, que implica muchas más cosas que compartir tiempo juntos. Te enseña también a entenderte un poco más a ti mismo, a descubrir aspectos maravillosos que nos sabías que existían.

Son etapas que merecen vivirse, ya sean positivas o negativas. Las personas somos criaturas emocionales y necesitamos de estas vivencias para crecer, para comprendernos. De ahí que los primeros amores nunca se olviden. Así que ahora dinos… ¿Cómo fue el tuyo? ¿Fue correspondido? ¿Cuánto duró?

No olvides dejarnos tus comentarios y recordar también nuestro artículo sobre: 10 Cosas que cada pareja debe dejar de hacer.