Si al empezar a leer este texto sientes que esto ya lo viviste, o que ya lo leíste antes, no será porque nos hayamos copiado de otros escritores de Internet, o del Discovery, sino porque probablemente estás viviendo un dejà vu, un fenómeno de la mente que consiste en sentir que una situación nueva, como llegar a una nueva ciudad o conocer a una persona, es la repetición de algo que ya pasó.

Mas existe otro fenómeno de la mente más frecuente, también con un elegante nombre francés y del que tal vez no hayas oído hablar, aunque seguramente ya lo has experimentado: el jamais vu.

¿Has experimentado un JAMAIS VU? El contrario del dejà vu

Despiertas y tardas un poco en reconocer el rostro de esa persona que tiene 20 años durmiendo a tu lado; te dicen algo con una palabra de uso diario y es como si te la dijeran por primera vez, y tardas en recuperar su significado; entras a una habitación de tu casa y es como si nunca hubieses estado allí. Si no sufres de Alzheimer y no tienes síntomas asociados con la senilidad, es muy posible que hayas experimentado un jamais vu, un “nunca visto”, y que vendría a ser una sensación de extrañeza inexplicable ante personas, situaciones o cosas de nuestra vida cotidiana.

Es muy probable que hayas tenido un momento de jamais vu en la infancia, especialmente con las palabras. ¿En algún momento de ocio no empezaste a repetir una palabra hasta que ésta dejó de tener sentido para ti? Le pregunté a mis hijos y enseguida me mencionaron dos: democracia y tenedor. Seguramente puedes recordar esa palabra que a fuerza de decir una y otra vez parecía vaciarse de significado; y sin darte cuenta estabas practicando con tu mente una especie de experimento.

Chris Moulin, un psicólogo británico, realizó en 2006 un experimento parecido a este juego infantil, aunque magnificado: pidió a 92 voluntarios que escribieran la palabra puerta (door) 30 veces en el lapso de un minuto, y luego les realizó un pequeño cuestionario. Al menos 60 participantes sintieron que la palabra perdía significado y que no podían asociarla con el objeto “puerta”. Habían experimentado un jamais vu.

Como el dejà vu, el jamais vu podría considerarse como un error de percepción de nuestra mente, que puede darse a causa de una especie de cansancio o fatiga ante un hecho repetitivo. Si lo piensan bien, y no se lo repiten mucho, esto tiene una connotación terrible: significa que nuestra mente se puede cansar de la visión reiterada de nuestros seres queridos.

O podemos verlo desde una perspectiva optimista: significa que podemos escuchar una palabra como cuando éramos niños, o ver el rostro amado como si fuera la primera vez.

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