La creadora del juego de mesa ‘Monopoly‘ inventó el juego con la intención de demostrar que los monopolios son malos para la sociedad.

La primera versión reconocible de lo que conocemos como Monopoly fue patentada por Lizzie Magie en 1903. El Juego del Propietario, lo llamaba ella (The Landlord’s Game), caracterizado por un tablero con un circuito familiar que aumentaba de precio a medida de que se avanzaba, con ferrocarriles y utilidades. En tres de las esquinas estaba la casilla de Ir para la Carcel, Parque Público (la versión antigua de Free Parking o Estacionamiento Gratis), y la Cárcel de por sí.

Sin embargo, en la cuarta casilla no decía la típica “Salida” (o Go en inglés), sino que llevaba un dibjo del globo terraqueo encerrado en un círculo de palabras orgullosas “El Trabajo Sobre La Madre Tierra Produce Salarios.” En otras palabras: Tienes cien dólares.

Lo cierto de la historia es que Magie intentaba hacer su juego como una herramienta para enseñarle a las personas las injusticias del capitalismo. Ella era una fan de las teorías políticas del economista Henry George, el que creía que los propietarios y terratenientes eran parásitos que abogaban por un “simple impuesto” para reemplazar todos los demás impuestos.

Estarás pensando: ¡que excelente premisa para un juego de mesa! Pues, depende de cómo lo manejen. Si la idea del juego era que los jugadores, siendo vencidos por las rentas súper caras, debían tratar de seguir ganando dinero para alimentar a los malévolos intestinos de los propietarios, puede que sea sin duda un divertidísimo juego para una noche en familia.

¡Pero eso no fue lo que sucedió! Sino que los jugadores que acumularan la mayor parte de dinero “ganaba”. ¿Cómo rayos enseña esto al lado oscuro del capitalismo? Explíquenme. Todo lo que podíamos suponer es que en 1903, las creencias políticas de Magie no estaban del todo bien formadas. Tal vez ella pensaba que usarían el dinero para pagar comida, deudas, etc., así como un “impuesto indirecto” más que un “gasto” que impartiría grandes lecciones de economía. Si es así, señora, me temo que debió estudiar más la cabeza del jugador.

Unos cuantos años después, en la mejor de las tradiciones capitalistas, Charles Darrow le robó las ideas de Magie y vendió el juego Monopolio a los Parker Brothers, y se volvió millonario a causa de esto. Mientras tanto, los Stalins resultaron no estar jugando a la Prosperidad, como algunos ingenuos pensaron, sino más bien La Dominación Total Del Mundo, que duró unos cuantos años.