Te comés 1/2 kilo de bichos al año y no lo sabías

¿Qué tan lejos están los insectos de nuestra alimentación cotidiana? Pues, una investigación de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) indica que mucho más cerca de lo que se podría pensar, pues según esta entidad, cada persona ingiere entre 500 gramos y un kilo de insectos por año, muchas veces sin saberlo.

Desde tiempo atrás, se han venido mencionando los valores nutritivos que poseen los insectos, que serían una excelente opción alimenticia futura, ante potenciales crisis por el faltante de productos alimentarios.

En la lista de insectos comestibles y que gustan en países como México, destacan escarabajos, orugas, abejas, avispas y hormigas. Igualmente “suculentos” resultan los saltamontes, langostas y grillos.

Especialistas de la FDA consideran que se está desperdiciando un recurso renovable y que puede brindar condiciones de alimentación ante un faltante de alimentos.

Aunque el asco puede ser el principal motivo para que no se considere a los insectos como una opción alimenticia, estos podrían estar más cerca de nuestra mesa de lo que se podría imaginar.

Tal vez, en el desayuno o el almuerzo se consuman insectos, sin que nos estemos dando cuenta. Por ejemplo, hay especialistas que aseguran que un individuo consume en promedio de 500 gramos a un kilo de insectos por año.

La FDA, admite ciertas cantidades de insectos en productos alimenticios como parte de un manual que valida niveles de defectos naturales en alimentos que no presentan riesgos para la salud de los seres humanos.

Lista de alimentos que pueden contener insectos es variada

La FDA, en su papel de ente regulador alimenticio en Estados Unidos, permite concentraciones máximas de insectos aprobados en los alimentos. Estos niveles no son referenciados a fines sanitarios, sino más bien estéticos, protegiendo a los consumidores.

Por ejemplo, un chocolate puede contener 60 partes de insectos o más, por cada 100 gramos. Otros, como la harina de trigo, pueden contener 75 fragmentos o más, por cada 50 gramos.

En la lista también se encuentran la espinaca congelada, que puede tener 50 o más ácaros por cada 100 gramos y la harina de maíz con uno o más insectos enteros por cada 50 gramos.

Es importante señalar que la FDA no especifica el tamaño ni el peso de los fragmentos de insectos.

Otros que completan el listado son los champiñones, la harina de maíz o el tomate en lata.

Insectos comestibles en Costa Rica

La Universidad de Costa Rica (UCR) y su Museo de Insectos realiza investigaciones y análisis sobre la implementación de los insectos comestibles en nuestro país, como fuente de proteína.

“Es algo que aquí está en pañales. Pero ya se han generado charlas y conferencias sobre este tema, donde hemos recibido información para futuras investigaciones (…) desde hace tres años en el Museo estamos desarrollando platillos elaborados a base de insectos y que se ofrecen de manera gratuita”, comenta Federico Paniagua Rodríguez, funcionario del Museo de Insectos de la UCR.

Paniagua, destaca el alto valor nutricional que tienen los insectos, con vitaminas, proteínas, aminoácidos y minerales.

“Alrededor del mundo 2000 especies de insectos se utilizan para consumo humano y más de 2500 millones de personas los consumen constantemente. En Costa Rica este tema es un tabú, pero en otros lugares como México y Bolivia es bastante común”, explicó Paniagua.

Para enmarcarlo al ámbito nacional, se están realizando investigaciones para determinar cuáles especies se pueden comer y dónde se pueden encontrar.

Las investigaciones mundiales, son lideradas por especialistas de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y la FDA.